RELEVANCIA DEL CONTROL DE DOSIS DE ENTRENAMIENTO. PRIMERA PARTE

 

Una de las principales preocupaciones que tenemos como educadores físicos es conseguir que las propuestas de estímulos que planteamos en nuestros entrenamientos tengan la dosis adecuada para cada uno de nuestros entrenados. Conocer los distintos tipos de carga que un ejercicio puede provocar en nuestro organismo es fundamental para poder acertar en nuestros entrenamientos.

Esta búsqueda de la dosis perfecta es fundamental, ya que, siempre dependerá del contexto de nuestro entrenado e incluso podrá variar entre diferentes sesiones por diferentes aspectos personales tales como estado de hidratación, estado de cansancio, niveles de estrés, medicación, etc. (Gronwald, T. et al. 2020).

Es por ello que nos esforzamos en conocer el entorno que rodea a nuestros clientes, pues un mismo estímulo o sesión de entrenamiento puede tener respuestas totalmente diferentes en dos personas distintas.

En esta línea uno de los principales referentes nacionales Felipe Isidro comentaba los hallazgos recientes de diversos estudios que planteaban que un mismo estímulo de alta intensidad puede ser muy apropiado para mejorar la composición corporal, o nuestra capacidad cardiorrespiratoria siendo un elemento protector para las enfermedades cardiovasculares en sujetos con un estilo de vida activo o con experiencia de entrenamiento, y, sin embargo, este tipo de entrenamiento puede ser un factor de riesgo de padecer un infarto agudo de miocardio, un accidente cerebrovascular o de riesgo de sufrir una trombosis arterial aguda (Norregard, L. et al. 2021) tan de moda ahora mismo gracias a los amigos de AstraZeneca.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, en cada entrenamiento es importante tener en cuenta tres componentes claves que interactúan en la carga que recibe cada uno de nuestros entrenados: la carga interna, la carga externa y los factores personales que interactúan en nuestro entrenamiento. (Gronwald, T. et al. 2020), que tal y cómo nuestro profesor externo Javier Butragueño, conceptualizó estos días, cada componente hace referencia a:

1. Carga externa: es el trabajo realizado por el individuo independientemente de la carga interna (velocidad, peso, distancia, etc.).

2. Carga interna: es la respuesta fisiológica, psicológica, motora y biomecánica individual y aguda que influye durante o después de nuestra sesión (FC, Nivel CK, Lactato, etc.).

3. Factores influyentes: estos pueden perturbar o potenciar los diferentes estímulos de una sesión de entrenamiento (fatiga, estrés, sueño, etc.)

A la hora de definir cada uno de nuestros entrenamientos es fundamental que tengamos en cuenta más allá de las series o repeticiones de cada propuesta, sino tener en cuenta estas posibles interacciones, pues son claves en el proceso de individualización de nuestras sesiones de entrenamientos, al igual que educar a nuestros entrenados en conocer estos valores de carga interna y cómo influyen los diferentes factores personales en cada sesión de entrenamiento, es parte esencial en nuestra labor como educadores físicos.

¿Quieres conocer más en profundidad de los diferentes componentes de carga que interaccionan en tus sesiones de entrenamiento?

¡Estate atenta/o a nuestras próximas entradas de blog!

Referencias:

Gronwald, T., Törpel, A., Herold, F., & Budde, H. (2020). Perspective of Dose and Response for Individualized Physical Exercise and Training Prescription. Journal of functional morphology and kinesiology5(3), 48. https://doi.org/10.3390/jfmk5030048

Olsen LN, Fischer M, Evans PA, Gliemann L and Hellsten Y (2021) Does Exercise Influence the Susceptibility to Arterial Thrombosis? An Integrative Perspective. Front. Physiol. 12:636027.

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