LA OSTEOPOROSIS, ESA GRAN DESCONOCIDA

Cada vez más, la osteoporosis comienza a hacer mella en personas jóvenes, algo que como poco es curioso. A menudo, esta patología suele darse en mujeres tras la menopausia debido a los cambios hormonales sufridos tras la pérdida de la menstruación, sin embargo, todo el mundo no está exento de sufrirla.

Esta patología se caracteriza por una pérdida de densidad mineral ósea, para que todos podamos entender de que hablamos, imaginemos los cimientos de un rascacielos, con sus vigas de acero, su hormigón armado, etc., ahora imagina que de todos los componentes que posee ese edificio comenzamos a quitar vigas de un sitio u otro del edificio. Si necesitásemos que ese edificio soportase algún tipo de impacto fuerte, ¿crees que sería conveniente que tuviese unos cimientos fuertes o que por el contrario estuviese construido con los materiales justos?

La respuesta es obvia y el problema principal existe cuando no sabemos como afrontar este diagnóstico y cuando desconocemos que podemos hacer para cambiarlo.

 

UN DIAGNÓSTICO NO ES PARA SIEMPRE

Utilizando el ejemplo anterior, cuando un edificio comienza a deteriorarse, pongamos como ejemplo algo actual; la giralda de Sevilla, tenemos la opción de demoler por completo el edificio, algo que a priori no parece factible a nivel óseo, o podemos hacer lo que ha hecho el ayuntamiento de Sevilla, contratar a un restaurador (entrenador) para que restaure el edificio (mejore la densidad mineral ósea). Con esta pequeña metáfora queremos transmitir que no el diagnóstico de osteoporosis no es para siempre, este puede ser revocado a través de una serie de aspectos.

 

¿CÓMO EMPIEZA TODO?

El hueso al igual que cualquier tejido de nuestro cuerpo, está en continua renovación, esto quiere decir que hay obreros (células) que se encargan de destrozar partes antiguas del edificio (osteoclastos) y obreros (células) que se encargan de construir nuevas partes del edificio (osteoblastos).

En personas normales, este proceso se mantiene completamente equilibrado sin que los obreros que destruyen, se encarguen de destrozar más parte de la que les toca, y con los obreros que construyen, construyendo la parte necesaria de edificio que les corresponde. Ahora bien, el problema ocurre cuando debido al cambio en las condiciones en las que trabajan estos obreros, se modifique el equilibrio a favor de los obreros que destrozan el edificio, entonces, el edificio se vuelve cada vez más poroso.

La pregunta que podríamos hacernos es: ¿se va a romper el edificio si o sí? Para responder a esta pregunta simplemente nos tenemos que dar un paseo por el centro de Sevilla y ver como la giralda aún se mantiene en pie, es decir, que el hueso sea más poroso no significa que por consiguiente se vaya a romper ante cualquier carga.

 

¿CÓMO PUEDO CONSEGUIR MÁS OBREROS QUE CONSTRUYAN?

Cuando nos hablan sobre la osteoporosis y sobre mejorar la salud ósea a menudo nos viene a la cabeza los yogures y la leche enriquecidos en calcio, el sol, caminar, etc. Pero pocas veces se nos viene a la cabeza una persona con 75 años saltando, o corriendo, o haciendo sentadillas, ¿por qué es esto así? Bien, partimos de una base en la que nuestra capacidad como comunicadores se encuentra limitada por un lado por la ‘novedad’ de nuestra profesión y por otro lado por el desconocimiento de lo que realmente podemos llegar a realizar los educadores físicos por estas personas.

Por otro lado, nunca está de más recordar la premisa a través de la cuál se mueven los profesionales de la medicina; ‘primum non nocere’ o ‘primero no hacer daño’, esta premisa esta tanto para bien porque hace a los profesionales ser muy prudentes con respecto a sus intervenciones, como para mal ya que, si por ejemplo se recomienda a una persona con osteoporosis caminar, este estímulo seguramente esté muy por debajo del umbral necesario para generar una buena densidad mineral ósea.

Para entender un poco como se generan más obreros que construyan, debemos de entender que el hueso puede adaptarse a través de dos estímulos, uno es la compresión, la cual se genera a través de actividades de impacto como caminar, correr, saltar, etc. Y otro es la tracción, cuando un músculo se contrae para generar movimiento necesita de un punto de anclaje para poder generar fuerza de lo contrario no se podría generar ningún movimiento.

Pues bien, ese anclaje se llama entesis y es el punto a través del cual se une el músculo al hueso a través del tendón, sin entrar en aspectos técnicos, cuando el músculo se contrae tracciona del hueso, este estímulo se detecta por parte de las células del hueso y comienza el proceso de generación de obreros (células) que construyan hueso al igual que ocurre cuando se genera impacto sobre el hueso.

 

¿POR QUÉ ENTRENAMIENTO DE FUERZA?

El entrenamiento de fuerza funciona a través de contracciones musculares, estos músculos que se contraen generan tracciones sobre el hueso y se activa el proceso de generación de densidad mineral ósea.
Pero eso no es todo, el entrenamiento de fuerza aumenta los niveles de masa muscular (un amortiguador extraordinario ante caídas y golpes), mejora los niveles de autonomía de la persona y la empodera permitiéndole realizar acciones que jamás había pensado poder realizar.
Así que si te han diagnosticado osteoporosis, no tengas miedo, tu patología no te define como persona y no es para siempre, ármate de valor y ponte en manos de un profesional del ejercicio físico.
Daniel Canseco Macías

Daniel Canseco Director Técnico ENSA SPORT

 

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