EL SECRETO ESTÁ EN LA PAUTA

Cuando queremos mejorar nuestro estado de salud tenemos cada vez más claro que debemos tener unos hábitos diarios activos, debemos cuidar nuestro descanso, realizar de forma constante ejercicio físico y tratar de reducir el estrés diario que nos apabulla.

 

Además, la tecnología nos ayuda cada vez más, tenemos acceso desde nuestro teléfono o nuestro smartwatch a toda la actividad física que realizamos diariamente, pero cuándo leemos esos datos pueden surgirnos dudas como, por ejemplo:

 

¿Qué diferencia hay entre actividad física y ejercicio físico?

Tercedor (2000) define la actividad física como “cualquier movimiento del cuerpo producido por el músculo esquelético que tiene como resultado un gasto energético”. Esto nos lleva a cualquier actividad que provoque ese gasto pero que no tiene una pauta o una prescripción concreta ya sea subir escaleras, andar, transportar la compra, etc.

¿Qué es lo que convierte a tu actividad en ejercicio?

 

El ejercicio físico es una actividad planificada, pautada, estructurada y que se va a repetir a lo largo del tiempo, en busca de un objetivo según las necesidades y preferencias del individuo.

Esta prescripción de ejercicio físico debe estar individualizada, debe tener en cuenta tus necesidades, y debe tener un control de dosificación ajustada para que sea un estímulo de trabajo suficiente para provocar una adaptación positiva de tu organismo y que no se exceda ni se quede por debajo de lo necesario (ains, cuántos entrenamiento ayudan a esa fragilización).

 

¿Con tener una vida activa es suficiente o debo entrenar?

 

Dentro de las recomendaciones de la WHO de 2020, nos apoyaban a promover que todo movimiento cuenta, sobre todo, para ese aumento de la inactividad física, pero no sólo podemos quedarnos en ese apartado, debemos, además añadir nuestra dosis de ejercicio físico semanal, correctamente pautada, orientada a mis capacidades actuales y al objetivo que me planteo, y es en este punto dónde trabajar con un profesional cualificado será determinante para alcanzar con mayor seguridad esos objetivos, no es cuestión de realizar más ejercicio, sino hacerlo mejor.

Es importante tener esto en cuenta, se nos acercan fechas festivas y nuestra cantidad de ejercicio se verá reducida entre cenas, viajes, puentes y quedadas familiares.

No sólo es cuestión de mantener un NEAT alto o introducir pequeñas actividades físicas en tu semana sino buscar un hueco para mantener tu dosis de ejercicio físico semanal, recuerda: “el secreto está en la pauta”

 

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