¿POR QUÉ NOS DUELEN LAS ARTICULACIONES CUANDO LLUEVE?

Hoy en día cada vez vamos avanzando más en la comprensión del cuerpo humano y poco a poco vamos desmintiendo una serie de mitos relacionados con la salud y el ejercicio físico. El dolor y el cambio de tiempo / temperatura es un tema recurrente que solemos ver en nuestros centros y hoy, queremos clarificar porque no es cierto que deba de doler cuando cambia el tiempo.

 

¿OCURRE ALGO EN NUESTRAS ARTICULACIONES CON EL CAMBIO DE TIEMPO?

Esta pregunta lleva respondida desde hace bastante tiempo, ya por 1976 se publicó uno de los primeros estudios que evidenciaban la falta de cambios a nivel articular y su relación con el dolor, sin embargo, esta afirmación es algo que se sigue perpetuando, culturalmente y por los profesionales de la salud. Entonces, ¿por qué a mi me duele? Os estaréis preguntando muchos de vosotros, pues bien, a continuación, vamos a explicar un poco como funciona el dolor y cuales son los aspectos que están involucrados en la generación de una respuesta automática.

¿QUÉ ES EL DOLOR?

Siempre que hablamos sobre dolor hablamos sobre una respuesta que viene por parte de nuestros tejidos, es decir, cuando hay un daño en el tejido automáticamente se produce dolor. Este aspecto tendría sentido si en nuestro cuerpo existiesen unos receptores de dolor, para explicar esto de una forma sencilla veamos un pequeño ejemplo: Julia Popova es una chica joven que tiene una curiosa historia, cuando volvía de camino a casa sufrió un atraco a punta de arma blanca (cuchillo).

Durante el atraco sufrió un forcejeo con su atracador y Julia logró escaparse de esa situación aparentemente ilesa, cuál fue su sorpresa al llegar a casa y encontrarse en su espalda clavado el cuchillo del atracador en la zona cervical. Rápidamente acudió a los servicios de urgencias para que le retirasen el cuchillo, al llegar, los médicos no daban crédito a lo que estaban viendo, Julia no tenía dolor alguno provocado por el cuchillo y es que este aspecto tiene una fácil explicación, se llama analgesia inducida por estrés.

Este fenómeno se da en situaciones altamente estresantes para el organismo en las que se segregan una serie de sustancias que modulan la respuesta dolorosa a la baja con el objetivo en el caso de Julia de salvar su vida. En resumen, tenemos receptores de daño en el tejido, una vez que se produce un daño en el tejido nuestro cuerpo evalúa que perjuicios puede tener ese daño en función de experiencias pasadas, recuerdos, etc. Y es solo entonces cuando se produce dolor. En el caso de Julia sus receptores de daño si que estaban informando de que existía un daño en el tejido, sin embargo, su sistema evaluó que lo más importante era salvar su vida, en lugar de preocuparse por el daño en el tejido (y por tanto no habiendo dolor) (Historia que podéis ver en el periódico Daily Mail).

ENTONCES, ¿POR QUÉ ME DUELE?

Ya tenemos claro dos aspectos, el primero de ellos es que el daño en el tejido, como por ejemplo la artrosis, no tiene relación con el dolor. También hemos visto que no se produce ningún cambio en el tejido cuando se generan cambios de presiones de forma externa por parte del clima, ahora la pregunta que todos nos hacemos es; ¿por qué me duele?

Bien para entender este aspecto debemos de entender las 3 dimensiones que ya hemos nombrado en algún artículo de este blog, el aspecto biológico, el aspecto psicológico y el aspecto social. Los tres conforman lo que conocemos como perspectiva biopsicosocial en la que todos los factores interactúan entre si para dar lugar a una respuesta como puede ser en este caso el dolor.

Sabemos que a nivel biológico seguramente hayamos sufrido alguna lesión algún día, pero, ¿haberla sufrido ya te predispone a sufrir dolor en los días de lluvia?

Este fenómeno se conoce como pareidolia y es el fenómeno a través del cual reconocemos formas familiares en las nubes o vemos caras en objetos cotidianos. Nuestro sistema nervioso de forma evolutiva ha generado la capacidad de reconocer patrones en nuestro entorno, y no nos equivoquemos, esto es positivo debido a que nos ha hecho avanzar, veamos un ejemplo:

“Vamos caminando por el campo y de repente escuchamos un ruido en unos matorrales y el sonido del rugido de un león, sabemos que estamos en España y es altamente improbable que un león esté escondido en un arbusto sin embargo, nuestra frecuencia cardíaca se dispara, aumenta nuestra sudoración, nuestros procesos digestivos se interrumpen, ¿a que se debe esto? Se debe a que nuestro organismo ha relacionado el ruido, con el rugido y que estamos en un ambiente natural con una respuesta de lucha/huida, ¿por qué hace esto? Porque basta con que una vez se equivoque y no genere esta respuesta para que de verdad haya un león en los arbustos y no lo contemos, por tanto, es más fácil para nuestro sistema mantener esta respuesta, aunque no tenga sentido”.

¿Entonces quieres decir que nuestro sistema hace asociaciones que el cree que puede ayudarnos? Exactamente, pero con un matiz, que estas asociaciones no tienen que ser ciertas, es decir, que puede generar dolor incluso aunque no haya algo peligroso en el cambio de tiempo. Si tenemos la suficiente curiosidad podemos hacer un pequeño experimento para ver la aleatoriedad de la respuesta dolorosa, en un mes en el que haya muchos cambios de tiempo en cuanto a lluvia, nublado, etc. Prueba a realizar un diario en el que apuntes el día y el nivel de dolor que tengas durante un mes, verás que la respuesta es completamente aleatoria, sin embargo, nuestro sistema solo recordará aquel día que te levantaste con dolor y estaba lloviendo.

 

¿ESTO ES PARA SIEMPRE?

La respuesta es NO, nuestro sistema está continuamente aprendiendo y desaprendiendo cosas tanto positivas como negativas (aunque las negativas prevalezcan más por una cuestión de supervivencia), por tanto, puede ser re-educado o re-entrenado, ¿cómo? Pues mostrándole que se equivoca por ejemplo con la herramienta que hemos comentado anteriormente, un diario que haga objetivo si realmente los cambios de tiempo nuestro dolor aumento.

En resumen, nuestro sistema aprende a ser eficiente produciendo dolor, cuanto más escuches a personas del mundo de la salud hablar sobre ello y cuanto más escuches a gente a tu alrededor hablar sobre ello, más fuerte se volverá esa asociación y más difícil será romperla, mirar un sentido más profundo de por qué están ocurriendo las cosas nos ayudará a recuperar la ‘normalidad’ del sistema.

 

Daniel Canseco Macías

Daniel Canseco Macías     Director Técnico ENSA SPORT

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